miércoles, 22 de junio de 2011

Olvera ( Cádiz )

                         




Se cree que sus orígenes se remontan a la época de los árabes, llamándose Wupira. Su nombre actual proviene de Olivera, al encontrarse rodeada por numerosos olivos. Su castillo formó parte de las líneas defensivas del reino nazarí de Granada. En el año 1327 la ciudad de Olvera fue conquistada por Alfonso XI, quien perdonaba a los asesinos que residieran durante un año en la frontera con los árabes cercana a la población. En 1877 el rey Alfonso XII concedió a lo que se había venido denominando La Villa, el título de ciudad, de la que sale la paz, como reza la leyenda de su escudo. Olvera fue declarada en 1983 Conjunto Histórico-Artístico, puesto que la misma población, en su integridad, es un fabuloso tesoro que aglutina bellísimas construcciones, espléndidos espacios urbanos, casas señoriales, naturaleza variada y otras bondades de incalculable valor. Todo en este lugar se orienta hacia el castillo, de donde manó Olvera. La patria de Nicolás de Ribera y Laredo, capitán general de España y primer alcalde de Lima, se congratula de albergar excelentes recintos monumentales. Entre ellos resalta la fortificación mora del siglo XII, la Iglesia de la Encarnación del siglo XIX, entre otras.

Espera ( Cádiz )


             



Se conocen datos de Espera desde la prehistoria. Existen cerca de la ciudad restos de asentamientos ibéricos: son las ruinas de Carisa, que con el tiempo se convirtió en asentamiento romano y visigodo. Fue destruida por los árabes no siendo habitada nunca más.
Los íberos fueron derrotados por el cartaginés Amílcar Barca en una etapa de la que se guardan pocos hallazgos, siendo el principal de todos un sarcófago de arenisca. Cayeron también los hijos de Cártago tras las muchas batallas mantenidas contra los legionarios de Escipión.
Los romanos fundaron una gran villa en lo que hoy es el término municipal de Espera: Carissa Aurelia, cerca de la cual quedaba otra población igualmente latina llamada Urcia por Tolomeo. Sobre el castillo romano construyeron los visigodos su fortaleza, en los primeros tiempos medievales. Pronto acudirían los árabes, quienes asolaron el lugar y renovaron la fortificación hasta convertirla en el Castillo de Fatetar, en torno al cual se asentaron los bereberes.
Finalmente, los cristianos del monarca conquistador Fernando III el Santo se adueñaron de esos pagos en 1251; el señorío de Espera fue, desde 1394 propiedad del ilustre Per Afán de Ribera y sus descendientes que en 1653 se unen a la casa de Medinaceli.
En 1837 desaparecen los señoríos, y con ellos el control feudal que dio paso a un nuevo modo de entender la política territorial, con la independencia de los ayuntamientos y la constitución de sus órganos similares a los que hoy existen.

Benaocaz ( Cádiz )

              


La villa de Benaocaz fue fundada por los árabes poco después de su ingreso en Hispania, ya que en el 715 (a los 4 años escasos) comenzó a contener asentamientos humanos a modo de aldea. Pasados más de 7 siglos, el Duque de Cádiz y famoso conquistador Rodrigo Ponce de León adquirió para los cristianos las plazas islámicas de Archite, Ubrique,Grazalema, Villaluenga y la propia Benaocaz, así como la sierra del contorno. Estas hazañas le valieron al noble el reconocimieto de los Reyes Católicos, quienes le concedieron el Señorío de Villaluenga en 1490, con Benaocaz entre sus posesiones. Una anécdota muy arraigada y célebre en la población se sintetiza en el dicho En Benaocaz, la hembra lo más, que proviene del entusiasmo con que las mujeres de la población entregaron sus joyas para ayudar a financiar la guerra contra el árabe. El nombre del pueblo, a decir de los estudiosos, está relacionado con el antiguo linaje de los Ocaz, siendo Ben el prefijo que indica descendencia.