Actualmente, Bornos es un municipio con unos 8.000 habitantes, cuyos ingresos provienen principalmente de la agricultura. Entre los festejos de la localidad, caben destacar los carnavales y la feria de septiembre...
Esto, o algo parecido, es lo que podemos encontrar en cualquier reseña que leamos de Bornos, pero, ¿cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Quién mandó construir las edificaciones importantes de Bornos? Es decir, cual es la historia de Bornos.
No es esta una pregunta fácil de responder. No lo es para ningún municipio, pero en el caso de Bornos es un poco especial, ya que en el indendio del archivo municipal de 1852, quedaron reducidos a cenizas todos los documentos civiles que existían en Bornos. Los únicos documentos que podemos consultar no arrojan la suficiente luz como para saber el camino que recorrió Bornos hasta nuestros días.
Bornos era una apacible población asentada al pie de un alcázar, el del Fontanar, cuando las tropas cristianas de San Fernando vencieron a sus propietarios árabes a mediados del siglo XIII. Su sucesor Alfonso X El Sabio, entregó el lugar a Per del Castel, caballero sevillano, aunque a principios del s. XV pasó a manos de los Ribera descendientes del famoso Per Afán, bajo cuyo señorío quedó hasta su independencia municipal. Esta familia fundó el monasterio de los Jerónimos y lideró el primer ejército local que acudió a la causa de las Cruzadas en 1518. Asimismo urbanizó el conjunto y lo dotó de colegios, iglesias, conventos y otras instituciones al estilo de la época. Desde esas ordenadas progresistas evolucionó Bornos sin perder su arquitectura de inspiración mora, como aún hoy en dia es posible comprobar.

