lunes, 4 de abril de 2011

BOrnos

Actualmente, Bornos es un municipio con unos 8.000 habitantes, cuyos ingresos provienen principalmente de la agricultura. Entre los festejos de la localidad, caben destacar los carnavales y la feria de septiembre...




Esto, o algo parecido, es lo que podemos encontrar en cualquier reseña que leamos de Bornos, pero, ¿cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Quién mandó construir las edificaciones importantes de Bornos? Es decir, cual es la historia de Bornos.
No es esta una pregunta fácil de responder. No lo es para ningún municipio, pero en el caso de Bornos es un poco especial, ya que en el indendio del archivo municipal de 1852, quedaron reducidos a cenizas todos los documentos civiles que existían en Bornos. Los únicos documentos que podemos consultar no arrojan la suficiente luz como para saber el camino que recorrió Bornos hasta nuestros días.

Bornos era una apacible población asentada al pie de un alcázar, el del Fontanar, cuando las tropas cristianas de San Fernando vencieron a sus propietarios árabes a mediados del siglo XIII. Su sucesor Alfonso X El Sabio, entregó el lugar a Per del Castel, caballero sevillano, aunque a principios del s. XV pasó a manos de los Ribera descendientes del famoso Per Afán, bajo cuyo señorío quedó hasta su independencia municipal. Esta familia fundó el monasterio de los Jerónimos y lideró el primer ejército local que acudió a la causa de las Cruzadas en 1518. Asimismo urbanizó el conjunto y lo dotó de colegios, iglesias, conventos y otras instituciones al estilo de la época. Desde esas ordenadas progresistas evolucionó Bornos sin perder su arquitectura de inspiración mora, como aún hoy en dia es posible comprobar.

Zahara De La Sierra.

Se trata de uno de los municipios que, tal y como indica su nombre, se emplaza en plena sierra y cuenta con una enorme riqueza natural. De hecho es el conjunto montañoso más alto de toda la provincia de Cádiz y todo su término municipal está declarado como Parque Natural.
Conserva una reliquia de la naturaleza en su bosque: los pinsapos; una especie de la era Cuaternaria, ya única en el mundo y que sólo veremos aquí.
La villa se sitúa en la falda de la sierra del Jaral y está coronada por los restos de un antiguo castillo nazarí del siglo XIII, del que sólo se conservan algunos vestigios de la torre y la muralla.
Ya en el centro urbano podemos visitar la Iglesia de Santa María de la Mesa y la Capilla de San Juan Letrán.
Zahara de la Sierra esconde rincones de auténtico valor y obligada parada, como el Puerto de las Palomas, ideal para la práctica del ala-delta. Existen multitud de rutas para los amantes del senderismo por lugares tan insólitos como la Garganta Verde, con un descenso de más de doscientos metros que nos lleva a la cueva de la Ermita de la Garganta. Se trata de un regalo de la naturaleza formado por juegos de luces y sombras creadas por estalactitas y estalagmitas.
De la artesanía del municipio destacan los canastos realizados con varas de olivo, de caña y de esparto y también la marroquinería.
En su gastronomía son muy conocidas las sopas, la llamada "hervía", la "tostá" y la de tomate; así como las gachas y las tortillas de espárragos.
Se celebran varias festividades importantes en este pueblo como son las fiestas de San Juan y de los patronos, San Simón y San Judas.
Unos 119 kilómetros separan Cádiz capital de Zahara de la Sierra, para llegar hay que tomar la AP4 en dirección Jerez, después desviarnos por la A-382 y a la altura de Algodonales tomar la comarcal CA-5312 hasta nuestro destino.